viernes, 25 de septiembre de 2015

LA ESENCIA DE ORO

Alesia se perdió en el almíbar oscuro de los ojos de su amado y dijo: “Lo primordial en la creación de una fragancia es la inspiración, pero también lo es la perfección formal. Los acordes de las materias primas deben formar una unidad armoniosa. Las notas de un perfume deben apreciarse gradualmente. Primero las más volátiles, después las notas intermedias y finalmente con las de base.”
La pastora detuvo su vista en una pequeña estantería de porcelana blanca. Se había alejado un poco y estaba observando algunos frascos de esencias. Uno de ellos estaba etiquetado como Luz o esencia de la bondad, otro llevaba el nombre de Tinieblas o maldad concentrada, un tercero estaba etiquetado como esencia de oro.
Utar se acercó a la joven y preguntó: “¿Qué es la esencia de oro?”
Alesia tomo entre sus dedos un pequeño recipiente de cristal que contenía un precioso líquido metálico, oro líquido. “Es la quintaesencia de la alquimia. Lo más maravilloso que jamás hayas soñado”, respondió la joven esbozando una amplia sonrisa.
El príncipe observó extasiado una vez más las facciones de cera de la pastora,  tan hermosas como las de las ninfas del paraíso. Con delicadeza acarició la piel suave de aquel rostro asombroso, mientras decía: “Lo más maravilloso que jamás he soñado eres tú.”

                                                                 De la novela "Liturgias imperfectas"




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